¿Qué voy a sentir cuando me coloque ortodoncia lingual?

¡Hola!

Después de un mes ausente en el que he estado preparando a fondo mi primer triatlón de larga distancia IRONMAN (3,8km natación, 180km bici, 42,2km carrera), que felizmente he terminado con éxito en Niza, me dispongo a retomar algunas de las cuestiones más relevantes en la ortodoncia en general, y en la ortodoncia invisible en particular.

Si eres un paciente que va a colocarse ortodoncia lingual, las siguientes son, probablemente, las sensaciones que vas a percibir:

Justo en los momentos después de la colocación, en las primeras horas, no vas a notar prácticamente ninguna sensación de molestia. Simplemente la sensación de un cuerpo extraño, de tener algo raro en la boca (es normal, toda la vida con los dientes desnudos y lisitos en una posición determinada y de repente esos aparatos metálicos ocupando un espacio hasta la fecha suave y familiar).

A partir de las primeras horas y hasta los primeros 3-5 días vienen las sensaciones más desagradables de todo el tratamiento. Del mismo modo que cuando nos colocamos unos zapatos nuevos pueden hacernos rozaduras en las zonas de la piel aún no acostumbradas, hasta que la mucosa de la lengua y las mejillas se “refuerza” o “hace callo”  y se acostumbra a los brackets, salen las primeras llagas en la boca y la sensación de que tenemos la lengua un poco inflamada o molesta. En ningún caso debe llegar a producir úlceras o heridas, si ello ocurre, consulta a tu ortodoncista. Se hace molesto comer, y muchos pacientes refieren que lo que más les molesta e incomoda son los levantes de mordida (topes en los dientes que se colocan para no despegar los brackets).

A partir de una semana las molestias habrán desaparecido casi en su totalidad. Esto es así en la inmensa mayoría de los pacientes, y la ortodoncia ya no interferirá en tu bienestar ni vida normal. Deberás, no obstante, terminar de acostumbrarte a pronunciar perfectamente algunas de las consonantes que cuestan un poco más de tiempo: la R, la S, la T y la D.

Debo deciros que hay una tremenda variabilidad entre personas: la mayoría de los pacientes hablan perfectamente bien entre 1 y 3 semanas máximo tras de la colocación de la arcada superior (la arcada inferior no interfiere en absoluto en el habla).

Los primeros días pueden aparecer pequeñas llagas y molestias en la lengua, desaparecen a los 5-7 días.

Y respecto a las sensaciones y las molestias qué deciros: todos sabemos que hay personas más sensibles y otras que se quejan menos y lo aguantan todo. He tenido muchos pacientes que desde el minuto uno lo han llevado perfectamente bien, y en todo el tratamiento no han tenido ni una sola llaga, afta o rozadura. Y he tenido otros en los que la ortodoncia ha sido un poco más dura o complicada, especialmente el primer mes…

En todo caso, y como me dicen muchas de mis pacientes: “¡No pasa nada, yo lo aguanto que merece la pena! ¡Para presumir hay que sufrir!”. Afortunadamente, el sacrificio es insignificante si lo comparamos con los beneficios que se obtienen: la sonrisa que siempre has querido y los dientes rectos para toda la vida a cambio de unas molestias pasajeras.

Os aseguro que compensa, casi todos mis pacientes adultos me confiesan: ¡¡Ojalá lo hubiera hecho antes!!.

¡Un saludo!

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