Este tratamiento tiene 3 pasos fundamentales:
Un tratamiento ortodóncico prequirúrgico, la cirugía propiamente dicha y un tratamiento ortodóncico postquirúrgico de refinamiento. En total suele durar aproximadamente unos 24 meses.
En algunos casos podemos acortar este proceso en dos pasos, primero cirugía y después un tratamiento ortodóncico convencional, reduciendolo así en 1 año.
Durante tu tratamiento ortodóncico, que usualmente dura entre los 6 y los 18 meses, llevarás brackets y visitarás al ortodoncista periódicamente para el ajuste de tus arcos. Llevando los dientes a la que será su posición definitiva. Según los dientes se te van moviendo notarás que cada vez tu mordida está peor, no tendrás que agobiarte, tus dientes se están preparando para una futura movilización de los maxilares. Cuando se te opere, tus dientes casarán consiguiendo una mordida adecuada.
La cirugía es llevada a cabo en el hospital bajo anestesia general por un cirujano Maxilofacial de nuestro equipo. La duración del procedimiento suele ser entre una y tres horas dependiendo de la complejidad del caso. Todas las incisiones para la corrección de los maxilares se realizan por dentro de la boca, evitando en todo caso cicatrices faciales. Tras uno o dos días de recuperación en el hospital se te dará el alta y te podrás incorporar a tu vida laboral en unas dos semanas aproximadamente.
Después de unas 4 o 5 semanas de la cirugía, ajustaremos de forma fina tus dientes para rematar el caso. En la mayoría de las ocasiones, los braquets se retiran entre los 6 y los 12 meses después de la cirugía. Una vez quitados, se te colocará un retenedor detrás de tus dientes para que puedas mantener tu bonita nueva sonrisa.